jueves, enero 05, 2006

Vigilia

Respóndeme sólo una cosa antes de irte: ¿Me dejarás dormir? No sólo esta noche, sino todas las que siguen hasta que llegue al puerto. Por favor, prométeme que ahora sí te vas a ir, que ya no vas a regresar, que me dejarás dormir tranquilo. Ya no cabes en mi almohada, mujer, ya no, no hay espacio para ti. Quiero despertar de la vigilia de tus besos ausentes.

Bueno, a decir verdad, sólo por esta noche.

Azar 13

Seguimos caminando juntos, a pesar de todo. Soy parte de tu sombra y tú eres parte de la mía. ¿Lo ves? No es tan difícil que seamos uno, siendo dos.

sábado, diciembre 31, 2005

Fin de año

Este año, aprendí a amar el silencio,
también a sentir la música en mi piel.
Descubrí sonrisas inesperadas,
y también la poesía que esconden las hojas que caen.

Este año, desterré la soledad,
hospedé esperanzas rotas,
y varios amores
que llenaron de primavera mis árboles marchitos.

Este año,
aprendí que no soy un ángel,
ni tampoco un escritor,
muchos menos un periodista,
sólo soy un niño soñador.

Sé que esto que escribo no es poético,
no tiene ritmo ni vida propia,
sé que no es elegante,
ni mucho menos correcto en términos "formales",
pero es mi despedida para un año que me dejó
una sonrisa a la medianoche.

jueves, diciembre 29, 2005

Azar 12

Cómo debo llamar tu espacio vacío para poder, algún día, cubrirlo de recuerdos, si es que ya no lo he hecho lo suficiente. Sé que no estás y tal vez nunca regreses. Ya no me lees, tampoco me buscas. El tiempo no te alcanza para decirme "Hola", ni tampoco "Adiós". Quizás te confundí. No lo sé. Quería que me leyeras entre líneas, pero al parecer mi mensaje se extravió, se convirtió en una metáfora rota, como ésta. Cómo debo llamar tu espacio vacío, para no ponerle tu nombre cuando me llegue la hora de mirar hacia atrás, sin nostalgia.

domingo, diciembre 25, 2005

Azar 11

Rompí la luna. Yo sólo quería que iluminara tu ventana, pero no tuve cuidado y la dejé caer. Con tu forma de dormir, supongo que no te habrás dado cuenta de nada.
Perdóname, yo sé que era el símbolo de nuestro amor, pero te prometo que haré todo lo posible por encontrarle un sustituto. Será difícil pero tengo que hacerlo, no sólo por ti, sino también por los demás, sobre todo, por los marineros. Imagínate, el océano debe estar inconsolable.
Para cuando leas esta nota, yo estaré en mi habitación pensando en la forma de reparar el daño, si es que hay alguna. Si quieres, pasa a buscarme, porque a lo mejor cuando vuelva a caer la noche tengamos que escapar juntos. El único poeta de este pueblo soy yo y, por descarte, todos se van a dar cuenta de que también soy el responsable de esta catástrofe.
Te voy a estar esperando, si es que de verdad el amor puede vivir sin que haya una luna que lo inspire desde el cielo.